Dentro del nuevo reglamento se eliminan las referencias a cilindradas o tipos de motores. Sólo se fijan dos parámetros: un consumo máximo de combustible por vuelta, y la obligación de los equipos oficiales apoyados por fábrica de utilizar algún tipo de sistema híbrido de regeneración de energía cinética.
Las nuevas normas limitan el consumo de gasolina en varias fases según la siguiente tabla:
Y esto ¿en qué se traducirá? Lo primero, en coches más eficientes y ligeros. Lo segundo, en que los ingenieros de motores de Porsche, Toyota o Audi podrán liberar y abrir su mente para emplear cualquier tipo de configuración que puedan soñar e imaginar, siempre y cuando no gasten más de 4,8 litros de gasolina o 3,93 litros de gasóleo por vuelta.
Lo que hará la organización es controlar este consumo de combustible vuelta a vuelta, para descalificar a quien se pase, en lugar de establecer un consumo total para la carrera, algo que podría propiciar carreras donde los autos corrieran en ciertas fases, y en otras ahorraran combustible. De esta manera veremos un avance técnico realmente importante, tanto a nivel de motores como de aerodinámica
No hay comentarios:
Publicar un comentario