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jueves, 30 de abril de 2015

Alberto Calamante comisario deportivo de la ACTC

 

Luego de una estupenda trayectoria como piloto de competición, lapso en el cual se transformó en un auténtico referente de la actividad y uno de los embajadores del deporte de la ciudad durante décadas, Alberto Calamante sigue ligado a su gran pasión: el Turismo Carretera. Y lo hace desde hace 8 años en su nueva función como comisario deportivo de la ACTC. En una jugosa charla analizó diferentes aspectos de la actualidad de la categoría, que conserva inalterable su notable popularidad y su enorme capacidad de convocatoria.

El TC sigue cautivando multitudes en cada una de sus presentaciones. Se ríe de las eventuales crisis económicas que pueda estar atravesando el país, ya que cada escenario aparece "tapizado" por un público que vive con una pasión indescriptible cada paso de la categoría. Sea donde sea. Con frío, calor o lluvia. Nada importa cuando un motor del TC empieza a sonar.
Y dentro de ese panorama los pilotos son los principales protagonistas. Muchos de ellos adquieren la estatura de ídolo, más allá de los resultados que obtengan. Es que el hincha toma en cuenta otras cuestiones -sin dejar de lado las deportivas, obviamente- para entronizar un ídolo. El talento, la capacidad conductiva, la simpatía y el don de gente, principalmente.
Balcarce ha tenido a lo largo de la historia una gran tradición de pilotos en el TC. Algunos de ellos marcaron a fuego su tránsito por la categoría. Rápidamente aparecen en la memoria los nombres de Fangio, Bordeu o Casá. Aunque sería injusto hacer un listado, ya que podría cometerse alguna imperdonable omisión.
Dentro de este grupo, tiene un lugar preponderante Alberto Calamante. Con su garra y talento arriba del auto y su simpatía abajo, logró ganarse un merecido lugar en la historia. Y a ello le adosó buenas actuaciones a lo largo de las 193 carreras en las que participó.
En tal sentido, aún se recuerda la notable victoria lograda en el "Juan Manuel Fangio" el 13 de octubre de 1986, ante una multitud de más de 50.000 almas, superando en un duelo épico al inolvidable "Toro" Roberto Mouras. Siendo hasta el momento el único balcarceño que logró ganar en su tierra. A ello hay que sumarle el éxito en la carrera de no ganadores del 11 de noviembre de 1975 en el autódromo de Buenos Aires.
También el triunfo en la base de Punta Indio (1 de diciembre de 1991) y en las "Dos Horas" junto a Johnny De Debenedictis también en el "Oscar Gálvez" (19 de setiembre de 1993). Puso punto final a esa parte de su vida deportiva en 1998.
Pero el "Pelado" -como lo conoce todo el mundo- no quería alejarse de su gran pasión, que es el TC, y entonces desde 2007 cumple funciones como comisario deportivo de la ACTC. Una nueva función donde puede volcar toda su experiencia y conocimiento y que lo mantiene muy cerca del rugir de los motores.
"Me siento muy feliz en esta nueva etapa. Es algo que me gusta mucho y me permite seguir cerca de esta pasión que es el TC. Y lo bueno es que sigo compartiendo momentos con muchos amigos que fui acumulando a lo largo de mi carrera. Incluso hay algunos contra los cuales competí en su momento", le contó a LA VANGUARDIA y a PASION 5 en una nota exclusiva en la cual analizó diferentes aspectos del presente de la categoría.
                           LA NUEVA FUNCIÓN
Respecto de esta nueva función que viene desempeñando desde hace 8 años, expresó: "Cuando recién empecé los pilotos nos miraban con desconfianza. Eramos como los malos de la película y parecía que estábamos enfrentados. Por suerte, las cosas fueron cambiando. Hoy en día en las reuniones de pilotos recibimos muchas sugerencias y opiniones, que tomamos en cuenta. Después las analizamos y, si son viables, se aplican".
"En mis épocas de corredor, el comisario deportivo sólo te daba los detalles de cada competencia y listo. Si aparecía algún problema entre los pilotos, se arreglaban directamente. Había más códigos. Si alguien te hacía algo, ibas a los boxes, lo enfrentabas directamente y se solucionaba todo. Ahora nosotros somos como una especie de intermediarios, que tratamos de zanjar esas cuestiones. Y muchas veces los pilotos se quejan de más y hasta por tonterías (se ríe)".
Calamante -cumplirá 64 años el venidero 21 de julio- apuntó que "esta función no es tan sencilla como muchos creen. Tiene sus cosas buenas y malas. A veces te amargás por algo que pasa. Fijate que somos 3 los comisarios y las decisiones surgen por mayoría. Muchas veces no opinamos lo mismo sobre alguna cuestión y hay que aceptar lo que decida esa mayoría".
Muchos de los pilotos ni siquiera lo vieron correr, aunque su palabra siempre es muy respetada. "Hay chicos que ni habían nacido cuando yo corría. Pero me respetan. Debe ser por los años (se ríe con ganas). Hay una muy buena relación con todos los pilotos".
                                     LA CATEGORÍA
Apelando a su experiencia, le preguntamos si le gusta el TC de ahora o prefiere el de antaño. "Personalmente, me quedo con lo de antes, pero hay que adaptarse a los cambios. Seguramente en la época en que corría mi viejo las cosas también habrían sido diferentes. Todo se va modernizando y hay que aceptarlo".
Destacó lo positivo que significó la nueva escala ideada por la ACTC, que permite que los pilotos lleguen al TC con mayor rodaje. "Este esquema le hizo muy bien a la categoría. Los pibes van haciendo una escuela y aprenden a manejar distintas potencias. Pueden ser muy buenos en el Mouras o en el Pista, pero cuando llegan al TC tienen que lidiar con los mejores y a veces no es sencillo ese cambio. Con esta metodología, los pilotos no llegan tan crudos a una categoría tan competitiva y entonces la adaptación se va a haciendo más rápido".
También se encargó de calificar como positivo el cambio experimentado en los motores para esta temporada. "Este paso a los motores multiválvulas es muy positivo. Emparejó las chances de los pilotos, porque son casi iguales. Todos "tiran" las mismas vueltas. Antes, los mejores motores estaban en manos de quiénes más invertían. Ahora las oportunidades están más equilibradas y puede ganar cualquiera. Fijate lo que pasó con el triunfo de (Mariano) Altuna en La Pampa".
                            EL DOMINIO DE CHEVROLET
Más allá de esa última definición, el Chevrolet claramente ha monopolizado los podios en las tres primeras jornadas. Al respecto Calamante indicó: "Hay que tener en cuenta algunas cosas. Por un lado, creo que una de las diferencias está en la prestación del chasis y no en los motores. Al Chevrolet le bajaron 400 vueltas para esta última carrera y sin embargo siguen adelante. Y también hay una cuestión importante: hoy el Chevrolet tiene mejores pilotos que Ford, Dodge o Torino. Y en ese grupo, además, están los 3 mejores equipos: el JP, el Donto y el Dole. Ahí se marca una diferencia que nadie puede discutir".
Teniendo en cuenta que el reglamento estará abierto hasta el final de la fase regular, el "Pelado" confía en que todo se va a terminar equiparando. "El Departamento Técnico analiza cada carrera y luego toma las decisiones que crea conveniente. Estoy convencido de que todo se va a terminar equiparando". "Igual, hay cosas para tener en cuenta. En esta carrera de Neuquén, el "1" en clasificación lo hizo Werner. Y venía para largar en la primera fila, pero hizo un trompo y se complicó. Ahí no tiene nada que ver el Chevrolet. Si Mariano hubiese ganado esa serie, quizás la final hubiese tenido otro desarrollo. Para hacer cambios en el reglamento hay que analizar bien las cosas. No se trata de sacarle solo al Chevrolet. Todos deben trabajar para mejorar".
Asimismo reconoció que el hincha de Ford está un poco bajoneado. "Esto es como el fútbol. Cuando tu equipo no gana, te bajoneás. Seguramente el hincha de Ford debe sufrir por las cargadas, pero es algo habitual. En algún momento fue al revés. Eso es lo lindo del automovilismo. Siempre hay revancha en cada carrera".
                            UNA PASIÓN INEXPLICABLE
En la parte final, Calamante se refirió a la pasión que despierta el TC en cada competencia. "La pasión por el TC es algo no tiene explicación lógica. Está metido en el sentimiento del argentino. Esa pasión arrancó con los Gálvez y los Fangio y se mantiene inalterable. Me acuerdo que decían que cuando el TC se fuera a los autódromos, se iba a terminar. Y pasó todo lo contrario. La gente llega los jueves a los distintos escenarios y vive con mucha intensidad todo el fin de semana. Se comparte el asado con la familia y los amigos. Y lo más importante, se puede gritar y alentar sin problemas. Incluso con hinchas de otras marcas que pueden estar al lado, ya sea en una tribuna o en el mismo podio. Estoy convencido de que el TC no va a morir nunca, porque la pasión de la gente siempre lo va a mantener vivo", sentenció.

via http://www.diariolavanguardia.com/

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