HOCKENHEIM, Alemania (19 Julio).- Sergio Pérez arribó con una sonrisa al circuito de Hockenheim en Alemania. Antes de dedicarse a sus actividades dentro de la Fórmula Uno se tomó un tiempo para saludar a su viejo equipo de la GP2 Series, la escuadra Addax, curiosamente con quienes compartió por última vez esta pista dado que en el 2011 el Gran Premio de este país tuvo cita en Nurburgring.
Sauber ha explotado su máximo potencial en condiciones impredecibles de carrera y el Gran Premio de Alemania podría ser ello. El pronóstico del clima señala lluvia para el viernes y sábado; mientras para el domingo apunta hacía un cielo nublado y bajas temperaturas.
“La temperatura parece estar muy fría, con probabilidades de lluvia, eso ayuda a la degradación. Es un circuito demandante, mucha tracción lateral, eso les exige de más a los neumáticos. Creo que se nos pueden dar las condiciones”.
Checo no deja de pensar en el ansiado triunfo. Con la actual temporada Fórmula Uno asemejándose más a un juego de cartas, donde en cualquier momento la suerte puede cambiar no es un objetivo descabellado pero tampoco es la prioridad. Dos podios han demostrado su talento afirma.
“Obviamente me encantaría que llegara la victoria, hemos estado cerca, pero más importante es no obsesionarnos con que llegue el triunfo. Lo más importante es sumar puntos, sacar el máximo provecho de cada fin de semana”.
De momento, Sauber es sexto del clasificador general mientras Sergio Pérez es noveno de los pilotos, 10 puntos por encima del venezolano Pastor Maldonado de Williams, escuadra quien persigue a la alineación suiza en la copa de constructores.
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