Emiliano Spataro comenta su experiencia en el Dakar 2012
Por Víctor Hugo Fux (Redacción LA OPINION). - Emiliano Spataro es uno de los pilotos más completos del automovilismo deportivo nacional. Deslumbró cuando estuvo compitiendo en el velocísimo óvalo rafaelino con un Passat y también mostró excepcionales condiciones para desenvolverse en el intrincado callejero de Santa Fe con un Fiat Linea.
Ambas referencias están destinadas a TC2000, una categoría que seguramente no lo tendrá entre sus protagonistas esta temporada. Las expectativas del piloto de Lanús, se potencian, sin embargo, cuando se trata del Turismo Carretera, que lo reconoce como su último ganador. La contundente exhibición de Emiliano y su Dodge en el autódromo de Buenos Aires, está claro, le permitirán iniciar con renovado optimismo el certamen que se pondrá en marcha el 12 de febrero en Mar de Ajó.
En una entrevista concedida a LA OPINION, reconoció que "por ahora, el TC es la única categoría en la que tengo resuelto absolutamente todo", pero también admitió que "en Top Race estoy hablando con la gente del Midas y la posibilidad de seguir corriendo por tercer año seguido en el equipo es realmente muy factible".
En cambio, el panorama es complicado por el lado de TC2000 a partir del retiro de la categoría del equipo oficial Fiat, que durante el campeonato pasado lo tuvo como a uno de sus pilotos. Fue sincero al manifestar que "a esta altura del año, resulta prácticamente imposible conseguir un auto de primer nivel, ya que todas las estructuras están armadas; es una verdadera pena, porque el año pasado hicimos un buen trabajo y no tengo dudas que esta temporada íbamos a luchar por el campeonato".
Pero el tema más apasionante de la charla que mantuvimos con Emiliano, fue el relacionado con su segunda participación en el Dakar, que en su edición 2012 unió a tres países: Argentina, Chile y Perú. El diálogo, en ese pasaje de la entrevista, transitó por dos aspectos bien definidos: el deportivo y el humano.
Spataro, tras definir al Rally más exigente del planeta como "la gran aventura", sostuvo que "estuvo lindo, porque esta vez fue bastante más tranquila la carrera por haber tenido a un navegante, cosa que no sucedió el año pasado cuando estuve solo arriba del Buggy durante todo el recorrido".
Expresó que "tener a una persona al lado -Benjamín Lozada- que te va marcando los lugares más aconsejables para tratar de evitar los lugares más complicados, es muy importante. De manera especial en las dunas, que son dificilísimas y que muchas veces te plantean desafíos enormes, a pesar de estar arriba de una 4x4".
Respondió con un humor a una pregunta ocurrente: la primera te sedujo, la segunda te enamoró... ¿te casás con el Dakar en la próxima? "Y... puede ser, la idea es correr otra vez el año que viene, pero quisiera hacerlo con un vehículo que me permita pelear un poco más adelante; no me quejo de los autos que manejé, porque realmente fueron confiables y me dieron la posibilidad de llegar, pero con una motorización estándar no podés hacer demasiado ante los más poderosos".
Sobre la exigencia de este año, aseguró que "el recorrido fue más duro, no solamente porque debimos recorrer más kilómetros como consecuencia de haberse sumado Perú, sino porque en ese país tuvimos que transitar por lugares muy complicados; las dunas peruanas son enormes, interminables, y sinceramente en varias oportunidades pensé que la camioneta no iba a trepar. Cuando uno llega a la meta, siente una alegría y una satisfacción que son casi imposibles de describir con palabras".
Calificó al Dakar como "una carrera de supervivencia, pero también es una competencia de estrategias; por supuesto que en ambos casos, mucho depende del medio mecánico que uno pueda disponer a la hora de plantearse objetivos. Nosotros, por ejemplo, desde el momento que largamos nunca dejamos de pensar en llegar, porque ese era realmente nuestro desafío. Y lo pudimos lograr, con muchísimo esfuerzo y superando varias situaciones adversas. Eso nos dejó tranquilos. Lógicamente, si al finalizar estábamos más arriba -fueron 61º- seguramente la felicidad hubiese sido mayor, pero en definitiva, nunca dejamos de hacer lo que nos propusimos cuando salimos de Mar del Plata".
Sobre una próxima incursión en el Dakar, reiteró que "la voluntad de correr en 2013 está, pero tendría que hacerlo en otras condiciones; de esa manera podría aprovechar la experiencia de estos dos años sobre un auto de mejor performance para mejorar lo realizado esta vez".
Ambas referencias están destinadas a TC2000, una categoría que seguramente no lo tendrá entre sus protagonistas esta temporada. Las expectativas del piloto de Lanús, se potencian, sin embargo, cuando se trata del Turismo Carretera, que lo reconoce como su último ganador. La contundente exhibición de Emiliano y su Dodge en el autódromo de Buenos Aires, está claro, le permitirán iniciar con renovado optimismo el certamen que se pondrá en marcha el 12 de febrero en Mar de Ajó.
En una entrevista concedida a LA OPINION, reconoció que "por ahora, el TC es la única categoría en la que tengo resuelto absolutamente todo", pero también admitió que "en Top Race estoy hablando con la gente del Midas y la posibilidad de seguir corriendo por tercer año seguido en el equipo es realmente muy factible".
En cambio, el panorama es complicado por el lado de TC2000 a partir del retiro de la categoría del equipo oficial Fiat, que durante el campeonato pasado lo tuvo como a uno de sus pilotos. Fue sincero al manifestar que "a esta altura del año, resulta prácticamente imposible conseguir un auto de primer nivel, ya que todas las estructuras están armadas; es una verdadera pena, porque el año pasado hicimos un buen trabajo y no tengo dudas que esta temporada íbamos a luchar por el campeonato".
Pero el tema más apasionante de la charla que mantuvimos con Emiliano, fue el relacionado con su segunda participación en el Dakar, que en su edición 2012 unió a tres países: Argentina, Chile y Perú. El diálogo, en ese pasaje de la entrevista, transitó por dos aspectos bien definidos: el deportivo y el humano.
Spataro, tras definir al Rally más exigente del planeta como "la gran aventura", sostuvo que "estuvo lindo, porque esta vez fue bastante más tranquila la carrera por haber tenido a un navegante, cosa que no sucedió el año pasado cuando estuve solo arriba del Buggy durante todo el recorrido".
Expresó que "tener a una persona al lado -Benjamín Lozada- que te va marcando los lugares más aconsejables para tratar de evitar los lugares más complicados, es muy importante. De manera especial en las dunas, que son dificilísimas y que muchas veces te plantean desafíos enormes, a pesar de estar arriba de una 4x4".
Respondió con un humor a una pregunta ocurrente: la primera te sedujo, la segunda te enamoró... ¿te casás con el Dakar en la próxima? "Y... puede ser, la idea es correr otra vez el año que viene, pero quisiera hacerlo con un vehículo que me permita pelear un poco más adelante; no me quejo de los autos que manejé, porque realmente fueron confiables y me dieron la posibilidad de llegar, pero con una motorización estándar no podés hacer demasiado ante los más poderosos".
Sobre la exigencia de este año, aseguró que "el recorrido fue más duro, no solamente porque debimos recorrer más kilómetros como consecuencia de haberse sumado Perú, sino porque en ese país tuvimos que transitar por lugares muy complicados; las dunas peruanas son enormes, interminables, y sinceramente en varias oportunidades pensé que la camioneta no iba a trepar. Cuando uno llega a la meta, siente una alegría y una satisfacción que son casi imposibles de describir con palabras".
Calificó al Dakar como "una carrera de supervivencia, pero también es una competencia de estrategias; por supuesto que en ambos casos, mucho depende del medio mecánico que uno pueda disponer a la hora de plantearse objetivos. Nosotros, por ejemplo, desde el momento que largamos nunca dejamos de pensar en llegar, porque ese era realmente nuestro desafío. Y lo pudimos lograr, con muchísimo esfuerzo y superando varias situaciones adversas. Eso nos dejó tranquilos. Lógicamente, si al finalizar estábamos más arriba -fueron 61º- seguramente la felicidad hubiese sido mayor, pero en definitiva, nunca dejamos de hacer lo que nos propusimos cuando salimos de Mar del Plata".
Sobre una próxima incursión en el Dakar, reiteró que "la voluntad de correr en 2013 está, pero tendría que hacerlo en otras condiciones; de esa manera podría aprovechar la experiencia de estos dos años sobre un auto de mejor performance para mejorar lo realizado esta vez".
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