Continuamos en la recta final de la temporada y cada vez parece más claro que el vencedor final del WRC será de nuevo el francés Sebastian Loeb, que conseguirá su noveno mundial. Todos los datos apuntan a esta victoria final, ya que el francés domina la clasificación general con 199 puntos, aventajando en 54 puntos a su compañero de equipo, que no le plantará demasiada batalla. A parte de este liderato apabullante, Loeb también lleva una racha de cinco victorias consecutivas, que serían siete de no ser por un fallo mecánico en el Rally de Portugal.
Por desgracia para los aficionados españoles, Dani Sordo no participará en esta prueba a pesar de que había confirmado su asistencia. Al parecer, el piloto cántabro de Mini ha preferido participar en el Rally de Francia, que se celebrará a principios de Octubre.
EL RALLY DE GALES-GRAN BRETAÑA
Décima prueba del calendario y una de las más históricas del mismo. El Rally de Gales lleva celebrándose desde 1932, exceptuando la década de los años 40 debido a la Segunda Guerra Mundial. Este rally transcurre sobre los bosques y valles próximos a la localidad galesa de Cardiff, aunque ha variado a lo largo de la historia tratándose en sus orígenes más de una prueba de resistencia que de velocidad. El rally, que ya va por su edición número 68, se celebra durante los días 14, 15 y 16 de septiembre, y sorprende que sea tan pronto, puesto que tradicionalmente siempre ha sido el último del calendario y donde en muchas ocasiones se ha decidido el vencedor final del mundial.
Históricamente, son muchos los pilotos que han repetido victoria y sorprendentemente, entre los que más victorias tiene no está el nombre de Sebastian Loeb, que ha vencido en tres ocasiones. Los pilotos más laureados en Gales, con cuatro victorias cada uno, son el finlandés Hannu Mikkola (1978, 1979, 1981 y 1982) y el noruego Petter Solberg (2002-2005). Con tres victorias encontramos nombres como Colin Mcrae, Richard Burns, Timo Makkinen o, como ya hemos dicho, Sebastian Loeb. En la última edición, la victoria final fue para Jari-Matti Latvala debido a un accidente de Loeb con el coche de un aficionado. Por su parte, el piloto español Carlos Sainz, venció en esta prueba en los años 1990 y 1992 a manos de su mítico Toyota Celica.
LOS TRAMOS
Si por algo es famoso el Rally de Gales es por sus tramos de tierra y sus bosques. Rápidos y con cambios de rasante, las pistas son a menudo muy deslizantes y encontramos también alternancia con tramos de asfalto. El rally cuenta con un total de 19 tramos cronometrados, divididos en seis tramos el viernes, siete el sábado y los seis restantes el domingo. En total, 324,92 kilómetros de competición sobre las tierras galesas.
Viernes, 14 de septiembre de 2012, arrancan los motores (146,46 km)
Tras haberse celebrado ya el shakedown, los pilotos empezarán la competición de una forma muy intensa, siendo la jornada del viernes la más extensa de la prueba. El primer tramo, de 20,48 kilómetros, empieza en la localidad de Dyfnant, y su recorrido es inverso al de 2011. Se caracteriza por sus clásicos caminos forestales, alternando largos tramos y anchas curvas, con pasos estrechos y curvas cerradas, tanto al inicio como al final del mismo.
Tras esto, llega el segundo tramo, que se inicia en Hafren Sweet Lamb, y que con 24,87 kilómetros, se trata de uno de los tramos más rápidos del rally al contar con 18 kilómetros de anchas rectas y curvas que sólo se estrechan en el tramo final, pero que no impedirán que los pilotos sigan pisando a fondo, si son lo bastante hábiles.
Por último, antes del parón matutino, llega el tercer tramo, que empieza en Myherin, y que tiene una longitud de 27,88 kilómetros, siendo el más largo del rally. Se caracteriza por la variedad entre pistas forestales y tramos anchos sobre las montañas galesas.
Después de la pausa, se volverán a disputar estos tramos, con los pilotos ya conocedores de sus trampas y entresijos.
Sábado, 15 de septiembre de 2012, continúa la competición (95,36 km)
Segundo día de competición, que comienza con un tramo de 19,5 kilómetros en la localidad de Crychan. Este sector se trata de una serie de curvas rápidas, combinadas con secciones más reviradas a través de los caminos forestales y todo ello en una superficie de tierra.
Tras esto, el segundo tramo del día tiene una longitud de 8,31 kilómetros y empieza en Epynt. También cuenta con rápidos tramos abiertos y curvas sinuosas, ya que transcurre sobre una ladera, así que los pilotos deberán tener cuidado con el borde de la pista, puesto que puede acabar cayendo montaña abajo.
Al término de dicho tramo, comenzará en Halfway un tramo de 18,35 kilómetros. Con el nuevo reglamento, este tramo a perdido la característica de contar con tramos de asfalto y tierra a la vez, pero aún así, cuenta con una superficie de grava en medio del bosque, con curvas estrechas y reviradas. Sin duda el tramo más complejo de todo el rally.
Tras repetirse estos tres tramos, nos encontramos con un pequeño tramo en Celtic Manor, de apenas 3,04 kilómetros, que realiza la función de superespecial en este rally, ya que no cuenta con una en su itinerario. Con superficie de asfalto, transcurre entre un barco de hierba sobre los jardines del campo de golf donde se celebra la Ryder Cup.
Domingo, 16 de septiembre de 2012, se acaba la prueba (83,1 km)
Último día de competición de este rally y donde los pilotos se jugarán la victoria final. La jornada empieza con un tramo en Port Talbot, de 17,35 kilómetros, que combina rápidas y anchas vías con estrechos caminos serpenteantes a través de las colinas y los valles del bosque Margam.
Tras él, llega el tramo de Rheola, de 8,87 kilómetros de longitud. Se trata de un tramo muy rápido, que pondrá a prueba la concentración y la habilidad de los pilotos al subir por el valle de Neath, con unas condiciones climáticas previsiblemente adversas.
Por último, el tramo de Walters Arena, se presenta como la última oportunidad para conseguir mejorar los resultados. Con una longitud de 15,33 kilómetros, este tramo se caracteriza por contar con una serie de saltos al borde de un lago, con lo cual, la habilidad y valentía de los pilotos será sometida a prueba en el último tramo del Rally de Gales.
METEOROLOGÍA
Característicamente, el Rally de Gales siempre ha contado con unas condiciones meteorológicas muy adversas para los pilotos. La lluvia e incluso la nieve y el hielo han sido protagonistas en muchas ediciones. Ello, combinado con las pistas de grava, suponían que los tramos fueran auténticos barrizales que obligaban incluso a montar neumáticos con clavos a los pilotos.
Sin embargo, este año no será así debido al cambio de fecha de la prueba. Las previsiones meteorológicas dicen que sólo habrá precipitaciones durante los primeros compases de la jornada del viernes. Para el resto del rally, se prevé tiempo nublado, aunque sin lluvias. Sin duda, restará espectáculo a este fantástico rally.

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