Fernando Alonso se debatía en Spa entre la rabia por haberse visto fuera de carrera sin alcanzar siquiera la primera curva y la alegría de ver cómo todo había quedado en un tremendo susto y saber que «dentro de cinco días podré estar en Monza».
«Estoy bien, tengo algo de dolor en la espalda, por eso me llevaron al centro médico para hacer algún chequeo. Pero no tenía nada, sólo el dolor del golpe. La verdad es que me llevé una impresión muy fuerte al ver luego las imágenes y cómo el coche de Grosjean me pasa por encima de la cabeza y de las manos. Así que dentro de la mala suerte del abandono, me quedo con que dentro de cinco días estaré en el coche en Monza», explicó Alonso, en referencia al GP de Italia que se disputará el próximo fin de semana.
«Fue un golpe fuerte, pero en directo apenas me di cuenta de lo que había pasado. Esperé a verlo por la tele porque era difícil imaginar cómo había llegado alguien sin frenar a la curva. Parecía que era como jugar a los bolos y nos tocó la peor parte», añadió el asturiano, que destacó la seguridad de los monoplazas. «Creo que es la adecuada. Es más, es mejor de lo que todo el mundo se imagina, ya que, incluso con accidentes grandes, nunca suele pasar nada. En cuanto a seguridad creo que los monoplazas están perfectamente. Lo que hay que cambiar es la manera de hacer las salidas. De doce que llevamos este año creo que en siete Grosjean (que fue quien provocó el accidente de ayer) se ha tocado con otros pilotos, y es un porcentaje demasiado alto. Hemos visto también aquí en la GP2 y en la GP3 accidentes fuertes y todos los chicos que están llegando de esas categorías tienen tendencia a arriesgar demasiado».
En opinión del ovetense, el accidente de ayer no debe cambiar sustancialmente el devenir de la temporada. «No, creo que no ha cambiado nada. Siguen siendo todos rivales muy fuertes. Ahora mismo creo que el mejor coche es el McLaren, por tanto, tener segundo a Vettel preocupa, sí, pero preocupa un poco menos. Lo que ha ocurrido aquí no ha sido por un problema nuestro de pilotaje, por un problema de estrategia de equipo o por un problema de fiabilidad del coche. Simplemente, en esta ocasión la mala suerte nos ha tocado a nosotros, pero creo que en las ocho carreras que faltan por disputar nuestros rivales no van a acabar las ocho tampoco. Lo que hemos perdido aquí lo vamos a ganar seguramente en las próximas», indicó.
Fernando Alonso ya había mostrado el sábado su preocupación por los accidentes sucedidos en otras categorías en la pista belga. «Sí, tenía una mala sensación porque hubo accidentes fuertes, y en la carrera de GP2 anterior a la nuestra también sacaron a un piloto de la pista, y si se llega a quedar en perpendicular en el asfalto alguien lo hubiese atravesado por la mitad. Ha sido un fin de semana un poco raro en ese sentido en cuanto al comportamiento de los pilotos», concluyó el piloto asturiano.
Fernando Alonso disputará el próximo fin de semana el GP de Italia, pero quien no podrá hacerlo será el francés Romain Grosjean (Lotus), sancionado por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) con una carrera de suspensión por el accidente provocado ayer en Spa. Los comisarios dictaminaron que la acción de Grosjean supuso una «extrema ruptura del reglamento» que «afectó a dos aspirantes al título» (Alonso y Hamilton), imponiéndole también una multa de 50.000 euros.
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