REGULANDO_VS

REGULANDO_VS

martes, 24 de diciembre de 2013

Marcos Patronelli, dos veces campeón en cuatriciclos, llega a su sexto Dakar con la intención de sumar otra victoria, aunque a sus 32 años reconoce que ya siente “el peso de la edad”.

noticias
El piloto oficial de la marca Yamaha, que este año contará en motos con el campeón, el francés Cyril Despres, no tiene problemas en admitir que “cada vez cuesta más porque los años pesan”. 
Patronelli reveló sus miedos y sensaciones, en una conferencia de prensa que transcurrió en un clima intimista y que contó como invitado al ministro de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, quien hasta llegó a hacer preguntas como un periodista más. 
“Me doy cuenta del paso de los años. Cada vez me cuesta más subir a un cuatri, entrenar. Cada año es más difícil. Que quede claro que Marcos Patronelli no hace el Dakar de taquito. Hay que prepararse mucho”, se sinceró. 
Cuatro meses antes de la carrera, reveló, siempre se le plantea un dilema: “¿Qué hago si no corro? ¿Ir a la mejor playa del mundo a tomar sol?”. 
Patronelli, quien ya a los cinco años andaba en una minimoto dentro de su casa y volvía loca a su mamá dando vueltas por la cocina, comienza a sentir en agosto la adrenalina que inevitablemente se transforma en sed de victoria.
“El Dakar es apasionante pero muy duro, por eso, cuando termina pensás: ‘No corro más´, pero a cuatro meses de que empiece, te vuelve a picar el bichito”, señaló. 
El piloto de la ciudad bonaerense de Las Flores, que por segundo año consecutivo no contará con su hermano Alejandro en la carrera, asegura que en las 10 horas que puede llegar a tener una etapa son muchas las cosas que pasan por la cabeza de un corredor, y que el factor riesgo es la primera. 
En 2011, año en el que llegó maltrecho luego de sufrir un grave accidente en la ruta mientras se entrenaba a un mes y medio del rally, se cayó por un barranco en la tercera etapa de la competencia y confesó que sintió la muerte cerca. Interpretó que había señales para respetar y decidió abandonar. 
“Cuando tenés un accidente como el que tuve hace tres años, en el que me podría haber matado, te planteás dejar de correr, lo mismo cuando termina el Dakar. Digo ´basta´ porque realmente lo siento así”, insistió. 
De cara al Dakar que se viene, Patronelli considera que “el rally será agotador”, ya que tendrá etapas más largas y 1.000 kilómetros más de carrera pura, y anticipa que esta vez habrá varias jornadas filtro. 
Una vez más con su Raptor 700, Marcos tratará de dar todo para obtener un tercer campeonato pero advierte sobre los méritos de sus colegas, como el fueguino Lucas Bonetto (Honda), el chileno Ignacio Casale, el uruguayo Sergio Lafuente o Sebastián Husseini. 
“Es difícil pero voy a dar todo de mí en la carrera porque el Dakar es un trabajo más”, remarcó. 
El Dakar largará el 5 de enero desde la ciudad de Rosario y terminará en Valparaíso (Chile), el 18 de ese mes, previo paso por Bolivia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada